Día Mundial contra el Trabajo Infantil: más de 40.200 niñas, niños y adolescentes trabajan en Uruguay
12-06-2026
En el marco del 12 de junio, Gurises Unidos reafirma la necesidad de fortalecer los sistemas de protección social para garantizar el pleno ejercicio de los derechos de niñas, niños y adolescentes.
La pobreza y la desigualdad continúan afectando de manera desproporcionada a niñas, niños y adolescentes en Uruguay, limitando el ejercicio pleno de sus derechos y condicionando sus oportunidades de desarrollo.
Una de las expresiones más preocupantes de esta realidad es el trabajo infantil. Según datos del INE[1], el 6,8% de las niñas, niños y adolescentes de entre 5 y 17 años se encuentran en situación de trabajo infantil. Esto significa que más de 40.200 niñas, niños y adolescentes realizan actividades laborales que afectan su educación, su salud, su bienestar y su desarrollo integral.
La incidencia del trabajo infantil aumenta significativamente con la edad. Mientras que entre los 5 y 8 años alcanza al 2% de la población, entre los 9 y 14 años asciende al 7,6%, y entre los 15 y 17 años afecta al 15% de los adolescentes. Estos datos evidencian que, a medida que crecen, miles de niñas, niños y adolescentes enfrentan mayores riesgos de incorporarse tempranamente al mundo del trabajo.
El convenio 182 de la OIT que Uruguay ratificó obliga a los Estados miembros a la eliminación de las peores formas de trabajo infantil.
Nos preocupan las situaciones en las que niños, niñas y adolescentes son utilizados para:
Actividades ilícitas.
Conflictos armados.
Explotación sexual comercial:
Detrás de cada cifra hay historias de infancias atravesadas por la vulnerabilidad, donde el derecho a aprender, jugar, descansar y desarrollarse está comprometido.
Desde Gurises Unidos consideramos urgente fortalecer los sistemas de protección social y ampliar las oportunidades para que cada niña, niño y adolescente pueda desarrollar plenamente sus capacidades, construir un proyecto de vida sostenible y ejercer de manera efectiva todos sus derechos.
Aun hoy en Uruguay y el mundo entero, crecer siendo mujer implica más riesgos y menos oportunidades. Hace 35 años desde Gurises Unidos trabajamos para que cada niña y adolescente tenga algo esencial: más oportunidades para elegir sus caminos.
En Gurises Unidos trabajamos para que cada niño, niña y adolescente que participa en nuestros programas pueda iniciar el año lectivo en condiciones adecuadas.
La campaña Vuelta a Clases 2026 busca reunir mochilas, túnicas y útiles escolares nuevos, así como aportes económicos destinados a la compra de kits escolares.
Agradecemos a todas las personas que nos acompañaron a lo largo de este año. Ha sido un gran año de trabajo y de festejos compartidos. Damos cierre a este 2025 tan especial escuchando las voces de ellas y ellos.
35 años de Gurises Unidos: una celebración con memoria, compromiso y voces jóvenes en el Palacio Legislativo.
El pasado 13 de junio, Gurises Unidos celebró sus 35 años de trabajo ininterrumpido en la defensa de los derechos de niñas, niños y adolescentes con un conversatorio de alto nivel en el emblemático Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo. El encuentro reunió a autoridades, académicos, organizaciones sociales, equipos técnicos y público interesado en un espacio de reflexión sobre los desafíos actuales vinculados a las infancias, las adolescencias y el crimen organizado, resaltando la necesidad de un compromiso conjunto de toda la sociedad —Estado, organizaciones de la sociedad civil y academia— para articular esfuerzos en favor de la protección de las nuevas generaciones.
La jornada contó con la participación activa de la presidenta de la Asamblea General, Ing. Carolina Cosse, así como del ministro de Desarrollo Social, Prof. Gonzalo Civila, el presidente de ANEP, Mtro. Pablo Caggiani, la presidenta de INAU, Dra. Claudia Romero y el presidente de INISA, Lic. Jaime Saavedra, reafirmando la importancia del compromiso estatal en la protección de la niñez y la adolescencia.
El panel académico estuvo integrado por el Dr. Juan Pablo Luna y el Dr. Juan A. Bogliaccini, quienes aportaron evidencia regional y perspectivas clave para pensar estrategias de inclusión, participación y políticas públicas.
El momento más especial: la voz de los gurises y las gurisas
En un cierre cargado de emoción y simbolismo: un grupo de adolescentes que participan en distintos proyectos de Gurises Unidos presentó la canción creada especialmente para los 35 años de la organización.
Presentada en un lugar tan significativo como el Salón de los Pasos Perdidos, su mensaje refleja lo que Gurises Unidos representa para ellos: comunidad, apoyo y oportunidades.
La canción —creada colectivamente— y su videoclip pueden verse y escucharse en los siguientes enlaces:
Una de las metodologías utilizadas por Gurises Unidos es el Fútbol 3 Tiempos, que toma a este deporte como una herramienta fundamental de acercamiento para niños, niñas y adolescentes. A su vez, a través de esta herramienta es posible generar procesos para el desarrollo de habilidades socioemocionales que le permitan garantizar sus derechos.
Una historia de logros y desafíos: Adolescente de Revuelos realizó cursos de lechería en Mercedes
17-10-2023
Kevin tiene 17 años, vive en el barrio 24 de enero y le encanta el campo. Conoció al equipo del proyecto Revuelos[1] después de la pandemia, cuando tuvo que dejar de estudiar. Este año tuvo la oportunidad de realizar un curso de Introducción a la Lechería y el Trabajo Asociado, una iniciativa de la cooperativa Tierra que Anda y del Centro de Formación Agraria Cooperativa Cololó (Soriano). Esta experiencia fue un desafío para Kevin, ya que viajó solo a Mercedes y superó varios de sus miedos. A partir de su buen desempeño, fue invitado a realizar varias profundizaciones y hasta una pasantía.
—¿Cómo fue viajar solo a Mercedes?
—Tranquilo, me puse los auriculares y ta, tenía un poco de vergüenza a lo primero pero después, ta…
—¿Cómo superaste el malestar que te generaba viajar en ómnibus?
—Yo ya había ido en sexto a un campamento y eran 4 horas, y esto eran 4 horas también. Y esa vez agarré 5 piedritas con un limón en la boca y el primer curso fui con un limón y las piedritas no las agarré. Y ya al segundo curso dejé el limón, pero no me pude dormir, después en los otros me fui normal, porque en esos bondis no entra y sale olor a perfume ni nada, ni cambia el aire ni nada, hace la parada en Plaza Cuba y no frena más. Y llevo caramelos de menta y también me tomo una pastilla de la panza.
—Cuando llegaste, ¿con qué te encontraste?
—Con 12 compañeros más. Había un par que eran de Tacuarembó y Durazno y había un par de acá [Montevideo].
— En el primer curso, aprendiste a ordeñar. ¿Qué dificultades tiene? ¿Es fácil?
—Sí, con esa máquina sí, porque tiene 4 pezoneras, tiene todos los órganos y arriba tiene una araña, viste, la araña que va conectada a la pezonera y tiene los pulsores y la manguera de vacío y la manguera de vacío chupa y los pulsores así y ta, aprieta y floja, aprieta y floja y ordeñás. Y aprendimos a sellar también, que es un cosito que después que ordeñás, le sellás para que la vaca no se lastime. Y a los terneros les dábamos leche, la leche que les salía cuando las vacas parieron.
—¿Y después qué pasó?
—Después me llamaron para el [curso] de calidad de leche, ese fue de 15 días, con ese aprendimos un poco con las máquinas, todo alrededor de las vacas, aprendimos a ordeñar y todo eso, también andaba con caballos, pero eso ya sabía. Adentro de ese curso hice una pasantía, me fui a un campo solo con una familia por 5 días.
—¿Cómo fue la pasantía?
—Estaba bueno, pero igual en eso no hacía nada, ordeñaba nomás y tenía que lavar todo, toda la pieza del tambo. 120 hectáreas tenían y tenían como 250 vacas para ordeñar. Tenía que arrear vacas, aprontar la conservera, darle de comer a los chanchos y a los terneros, tenía que hacer un par de cosas.
—¿Después de esa experiencia hiciste otro curso más?
—Hice inseminación. Primero me practiqué con un órgano de la vaca que lo trajeron del frigorífico, me parece. Y ta, ese era fácil, pero después cuando le metí la mano a la vaca era nada que ver, más difícil era eso, las primeras veces no logré fecundar, pero después, las otras veces las hice todas. También trabajamos un poco con los termos esos donde se guarda el semen, viste que los termos esos deben estar congelados, a 195 grados bajo cero tienen que estar.
—¿Y cuál fue el curso que más te gustó de todos?
—Lo que más me gustó fue el de inseminación, porque en ese aprendí un poco y todo, en todos aprendí, pero ese estaba bien. Con ese pasé a otro extremo, porque lo de inseminar es más difícil.
—Los cursos que más te gustaron tiene que ver con animales, ¿por qué?
—Porque está tranquilo, con los animales me siento tranquilo.
—¿Cómo te gustaría que fuera tu futuro? ¿En qué te gustaría trabajar?
—Me gustaría trabajar, pero no me gustaría trabajar en un campo, me gustaría tener mis bichos y todo, pero no trabajar en un campo, me gusta eso, pero te gusta unos días, pero después, ya no te gusta. Me gustaría trabajar de veterinario de caballos y eso, pero ta…
—¿Los caballos para vos qué son? ¿Por qué te gustan tanto?
—Porque sí, los caballos son como compañeros, yo ando a caballo y…algunas veces estoy quemado y ando a caballo y quedo tranquilo. Ando en las calles o si no, ando en el campo. Hay [en 24 de enero] un campito para el costado, alrededor hay campo, pero yo ando para atrás, para la casona, para atrás de Tiendas Montevideo, que hay campo, campo.
—¿Y ahora vas a seguir haciendo más cursos?
—Ahora se viene el de apicultura y el de cría de terneros.
[1] Proyecto que se realiza en cogestión con INAU.